Os presento al primer protagonista de los catorce que se atrevieron a lanzarse conmigo a la piscina el pasado viernes en la iniciativa que propuse, se trata de Lluis, quién se lanzó al agua sin pudor, y además, con antelación, y con una imagen bien puesta.... jajaja; y éste es su premio, el de ser el protagonista de una entrada en mi blog, quién ha preferido hacer un dueto conmigo, pues yo encantada he aceptado, aunque no es la primera vez, ya hemos hecho varios juntos.
El blog de Lluis lo descubrí hace más de tres años, cuando él llegó al mío, concretamente, en marzo del año 2014, a partir de ahí, le devolví la visita el 23 de marzo dándole las gracias, y desde entonces los dos somos fieles seguidores de nuestros respectivos blogs, y además es un honor para mí ser su primera seguidora cuando yo por aquel entonces en mi perfil tenía la carita azulita que seguro algunos de vosotros todavía recordaréis.
El blog de Lluis, se llama, La luna llena y él escribe poesías sensuales y eróticas, que son una delicia, pero para que lo comprobéis por vosotros mismos os invito a entrar en su rinconcito.
Y a continuación os dejo con el poema dueto, espero sea de vuestro agrado tanto como a mí me ha resultado escribirlo con Lluis.
Mil gracias, Lluis, por darme la mano.
"Manos"
No, me delatan los versos;
esos, que pixelo con el dedo
en lo mas íntimo, excedo,
entre sábanas al vuelo.
Y entre el blanco lienzo
de la piel de mi almohada,
bajo el deseo de mis sueños,
te pienso más allá del horizonte.
esos, que pixelo con el dedo
en lo mas íntimo, excedo,
entre sábanas al vuelo.
Y entre el blanco lienzo
de la piel de mi almohada,
bajo el deseo de mis sueños,
te pienso más allá del horizonte.
Entre mis sábanas me anhelo,
mi mano posa en risueño
y la almohada sin dueño.
Sin embargo soñando me revelo.
Y mis manos en la noche
masturban mis sueños,
y mis dedos danzan inquietos,
bailando entre las sombras de mis sábanas
y la luz de mi cordura,
y mi piel se cubre de caricias,
encrespándose mis desvelos.
Yo, a tu espera despojado,
y tú a mi ardor rendida,
además te sientes absorbida.
Dios, nos manipulamos
en un red de manos.
Pero perdidos entre latidos
dudamos de lo nuestro, al libre albedrío
en la soledad de la claridad.
Y yo perdida en la verticalidad
de mis agitados anhelos,
bañada en el profundo océano
de mis pensamientos.






