miércoles, 9 de septiembre de 2026

"El universo mental"






Un ruido extraño me despertó en la noche. Me levanté con los ojos medio cerrados y me dirigí a la cocina. Estaba todo bien, por lo que fui al baño por si hubiese dejado algún grifo dado. 

Al entrar, vi que el espejo estaba escrito y pude leer en él una frase que decía: "Sigo cerca de ti, nunca estarás sola". Me quedé extrañada pensando quién podría haber escrito eso. 

Intenté borrarlo pero no pude porque las letras estaban escritas con rotulador permanente; por lo que, decidí coger el vaso de porcelana que estaba en el lavabo para romper el espejo. Pero no se partió, parecía de acero.

En vista de que la frase y el espejo seguían intactos, se me ocurrió responder a ese mensaje de manera interrogada: "¿Por dónde has entrado y quién eres?".

En cuanto terminé de escribirlo sentí cómo unos dedos extraños me pincelaban con caricias estremeciendo todo mi cuerpo. 

En el espejo se quedó reflejada la respuesta: "Entré por tu imaginación".





Más relatos jueveros en el blog de Ibso


María



lunes, 24 de agosto de 2026

"Con tan sólo una mirada"

 



Allí te conocí, en la discoteca, parece que fue ayer, y han pasado unos cuantos años. Tú estabas en la barra con tus amigos, un vaso en la mano y tus ojos clavados en los míos, descubriéndome los secretos de mi cuerpo. 

Tus pupilas recorrían de arriba abajo mi figura danzante, penetrando en mis entrañas desnudándome la piel. 

Por unos instantes, dejaste de parpadear, observando los movimientos de mi cadera mientras yo bailaba arqueando mi espalda con total provocación en la pista que estaba haciendo mía. 

Y tú, con tu mirada devoradora, me estabas atrapando haciéndome tuya. Mi cabeza electrizada a punto de estallar, mi corazón desbocado, mi cuerpo vibrando excitada, y los poros de mi piel chorreando tanto como mi sexo.

Ni la gente, ni la distancia, ni los focos, ni el sonido de la música eran obstáculos entre los dos porque estábamos conectados con un magnetismo total desde la distancia de unos metros. 

Fue un auténtico flechazo en toda regla. Nos tuvimos, sin un roce, ni una caricia, con tan sólo tu mirada profunda que me desarmó por completo rompiendo el ritmo de los latidos de mi corazón y de mi vida.

Nuestra suerte estaba escrita aquel día porque nuestros destinos se entrelazaron haciendo cambiar el rumbo... Con tan sólo una mirada...




Más relatos en el blog de Neogéminis

María