Bébeme como un buen vino,
hasta el fondo de la copa,
disfrútame sorbo a sorbo,
nútrete de la esencia de mi alma,
embriágate del elixir de mi delirio.
Ahógate entre mis ganas,
sáciate con pasión,
inúndate de mi deseo,
asfixiate de mi voluntad,
trágame entre la voz de tu garganta.
Besa lascivo el cuerpo de mis versos,
báñate en el océano de mi derrame,
lánzate vencido al pecado,
hundiéndote en mi naufragio.
Emborráchate del licor de mi tentación.

