Lía, no encontraba sentido a su vida... desolada entre las cuatro paredes de su habitación... la soledad le arañaba de dolor... cada noche las sábanas temblaban de frío... las pesadillas ahorcaban sus sueños... sus ojos se encharcaban de sangre... sus pestañas crujían como las hojas en otoño...
Sin poder aguantar más... aquella noche Lía anestesiada de barbitúricos... se quiso encontrar con la muerte... y de entre sus manos caía al suelo una nota manuscrita que decía:
"Espérame que voy a tu encuentro para seguir amándonos eternamente".
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